Relevancia de las funciones ejecutivas, el effortful control y la empatía en el desempeño social y académico de adolescentes

  1. Zorza, Juan Pablo
Supervised by:
  1. Alberto Acosta Mesas Director
  2. Julián Marino Dávolos Co-director

Defence university: Universidad de Granada

Fecha de defensa: 07 June 2016

Committee:
  1. María Jesús Fuentes Rebollo Chair
  2. Charo Rueda Secretary
  3. Itziar Etxebarria Bilbao Committee member
  4. Jesús López Megías Committee member
  5. Purificación Checa Fernández Committee member

Type: Thesis

Abstract

La autorregulación del pensamiento, las emociones y la conducta define en gran medida el desempeño escolar de los niños y adolescentes. Entre los diferentes componentes y procesos que involucra la autorregulación, se considera que el desarrollo de las funciones ejecutivas (FEs) y el effortful control (EC) tienen un protagonismo especial en el éxito escolar de los alumnos. Su amplia influencia se debe a que participan en procesos cognitivos de orden superior, como el razonamiento y la toma de decisiones, al mismo tiempo que se movilizan en procesos socioemocionales presentes en la comunicación y la compresión de los demás. Es decir, son requeridos tanto para la resolución de problemas académicos, como para lograr una convivencia pacífica entre compañeros y profesores. El objetivo de esta Tesis fue profundizar en el conocimiento de las vías de influencia que los procesos de control cognitivo y la empatía tienen sobre el desempeño social y académico. A partir de una serie de estudios exploramos la relación de las FEs y el EC con la empatía, y cómo esta relación repercute en el comportamiento social de los alumnos. Además, se avanzó en la creación de un modelo predictivo que incorpora las competencias sociales y la integración al grupo de pares como una de las variables que median la relación entre los procesos de control cognitivo y el rendimiento académico. Para lograr dicho objetivo se realizaron cinco estudios con muestras independientes de alumnos entre 12-14 años, y en uno de ellos también se incorporaron edades inferiores, entre 8 y 11 años de edad. Las FEs se evaluaron mediantes pruebas complejas y clásicas (Trail Making Test, Stroop Test, Fluidez Verbal), mientras que el EC se evaluó mediante un autoinforme (EATQ-R; Ellis y Rothbarth, 2001). Del mismo modo, para evaluar la empatía se utilizó la adaptación al castellano (Mestre Escrivá, Navarro, & García, 2004) del autoinforme Interpersonal Reactivity Index (IRI; Davis, 1983). El comportamiento social fue valorado mediante técnicas sociométricas que proporcionaron información sobre las conductas prosociales del alumnado y nominaciones según criterios de aceptación o rechazo, lo cual permitió calcular la preferencia social y el estatus social de los alumnos. Además, en dos estudios, se recabó la valoración del profesorado sobre las competencias sociales de los alumnos (Escala de Valoración del Profesorado I-S; Carrión, Hernández, & Gregorio, 1999), y en uno se utilizó una medida sobre la percepción que los estudiantes poseen sobre el clima escolar (Cuestionario del Clima Social en el Centro Escolar; Trianes et al., 2006). Las medidas de desempeño académico se obtuvieron calculando la media de las calificaciones de cada alumno, y en dos de los estudios se combinó esta medida con juicios del profesorado (Escala de Valoración del Profesorado I-S; Carrión et al., 1999). En los diferentes estudios se utilizaron aproximaciones multivariadas con el fin de progresar hacia un modelo predictivo del desempeño escolar en adolescentes. En la primera serie de estudios comprobamos la influencia de las FEs y el EC sobre el rendimiento académico. Los modelos de regresiones y ecuaciones estructurales confirman que, tanto para alumnas como para alumnos, el rendimiento académico fue parcialmente explicado por algunas de las medidas complejas de FEs y, en todos los casos, por el EC autoinformado. En segundo lugar, los resultados indican que los estudiantes con mejores recursos de control poseen mayores niveles de empatía disposicional. Además, en los alumnos que asistían al nivel secundario sus niveles de control cognitivo favorecían conductas prosociales y la aceptación de los compañeros, esta relación se debía a los beneficios que la autorregulación genera en las relaciones sociales y, por otro lado, a sus niveles elevados de empatía. Comprobamos de esta manera una relación directa entre las FEs y el EC con el comportamiento social, y otra mediada por la empatía. En una segunda serie de estudios, nos centramos en valorar si las medidas de control cognitivo, empatía y rendimiento académico influían en la percepción que los adolescentes tienen del clima social de los centros escolares y en su estatus social. En uno de los estudios, el análisis de ecuaciones estructurales comprobó que EC y la empatía disposicional facilitan la percepción de un clima escolar positivo, y que esta influencia es más relevante que la generada por el rendimiento académico y las relaciones con los compañeros. En el segundo estudio de esta serie, se combinaron las medidas sociométricas de prosocialidad y preferencia social para conformar grupos de estatus social (populares-prosociales, rechazados-noprosociales, controvertidos, ignorados y promedios). Los resultados resaltaron el rol de la empatía y el control cognitivo en la conformación de los grupos, los alumnos populares-prosociales obtuvieron los niveles más elevados de preocupación empática, mientras los pertenecientes al grupo de rechazados-noprosociales tienen los más bajos. Por otro lado, los alumnos controvertidos (con similares nominaciones de aceptación y rechazo) se caracterizaron por obtener los niveles más elevados de impulsividad. En el último estudio de esta Tesis, se puso a prueba un modelo del rendimiento académico que integraba una vía directa de influencia de las FEs y EC sobre el rendimiento, y otra mediada por la empatía y el comportamiento social. El modelo que se ajustó a los datos y predijo el 67 % de la varianza del rendimiento académico, sugiere que el control cognitivo se relaciona con el rendimiento académico por una vía directa y otra mediada por el comportamiento social. Nuestros resultados demostraron el fuerte poder predictivo que las relaciones entre iguales poseen sobre el rendimiento académico, y apoyan las propuestas que destacan el valor de las relaciones sociales en la predicción del desempeño escolar. En el apartado final, discutimos los resultados mediante diferentes perspectivas teóricas que sugieren la necesidad de integrar los procesos de control cognitivo, las emociones y las relaciones sociales, con el fin de lograr una comprensión del rendimiento escolar que se ajuste a la realidad compleja que viven los niños y adolescentes en los centros escolares.